Cuando la verdad se rebele

y nos abofetee con su

dura realidad, sin dejarnos

siquiera susurrar.

 

Cuando por fin salgamos

del cuadro, lo rompamos

y lo dejemos irreparable.

 

¡Vamos! Salgamos de

esta cúpula de cristal que no

nos deja siquiera vivir

siendo como somos,

siendo esa luz de esperanza

que es capaz de

iluminar mil cuidades.

 

InocenteAutora: Nadia Martínez PedrazaGuiño