La mañana resplandecía

en soledad y armonía.

 

La gallina se despertaba

enamorada,

del quiquiriqui

de las mañanas.

 

El sol se despertó

y nos iluminó.

 

Todas las mañanas

suena un pío pío

en mi ventana.

 

Autora: Rosario Leal Pintor