La familia cantaba villancicos, los niños abrían sus regalos y todos eran felices, excepto un niño. A aquel niño no le trajeron nada para navidades porque su familia era pobre. No era el primer año que no le traían nada. Él se creía que era porque se portaba mal, pero en realidad era un auténtico ángel. Aquel niño perdía cada año un trocito de esperanza en la navidad hasta que aquel año la perdió del todo.

Aquella información tan espantosa no había llegado todavía al Polo Norte hasta que llegó. Papá Noel y Alfi se escandalizaron al oír la noticia.

Papá Noel dijo:

-       Alfi, prepara los renos y el trineo que vamos para allá. Ahhhhhhhh ya se me olvidaba lo más importante, el saco de los regalos, cógelo Alfi.

  Los dos subieron al trineo y se fueron camino hacia la casa del niño. Mientras Papá Noel y Alfi iban para allá, el niño estaba durmiendo profundamente en su camita, cuando de repente oye un ruido, el niño salta de la cama pensando que es Papá Noel hasta que llega a la cocina y ve que solo es su pájaro que está comiendo. El niño con la cabeza mirando hacia el suelo y medio llorando se vuelve a su camita. Empezó a pensar que nunca le iban a traer nada pero lo que no le dio por pensar fue que Papá Noel iba de camino a su casa.

 A la mañana siguiente el niño se levanta a prepararse su desayuno cuando ve un regalo debajo de su árbol marchito. El niño lo abre y dice:

-      Gracias Papá Noel.

Y yendo hacia el Polo norte Alfi dice:

-      Otro niño más que cree en la navidad. Buen trabajo Papá Noel.

CONTINUARÁ…

Autor: Cristopher Ruiz Moreno