Cuando vieron el árbol encendido todos los niños se quedaron impresionados.

Arturo dijo:

-Chicos tenemos que encontrar el decimocuarto misterio. Entonces  fueron a la fábrica, Papá Noel les dijo que tenían que pensar algo para que los niños volvieran a escribir cartas.

Todos los niños se reunieron y Alfi les entrego unos trajes.

Alfredo preguntó:

-¿Qué quieres que hagamos con estos trajes?

Alfi dijo:

-Os ayudarán a descubrir el misterio.

-¿Qué?,dijeron todos a la vez

Dijo Nuria:

-¿Cómo?

Y entonces dijo Alfi:

-Eso lo sabéis vosotros.

Los chicos pensaron y pensaron.

Dijo Arturo: 

-Ya lo sé, podemos ir por las calles vestidos con los trajes y animando a los niños/as a que escriban las cartas y nos las den para que nosotros podamos entregárselas a Papá Noel y así podrán estar tranquilos para que cuando llegue el día señalado todos reciban sus regalos. 

Los niños se pusieron manos a la obra y fueron por las calles cantando villancicos y recogiendo las cartas de los niños.

Una vez entregadas todas las cartas recorrieron un largo viaje, anduvieron por el polo norte y llegaron a la fábrica. 

Allí llegaron al despacho de Papá Noel y hablaron con él. Les dijeron que habían recogido un montón de cartas. Papá Noel se puso muy contento porque muchos niños han cumplido sus deseos. Después de esas palabras salió de sus manos algo mágico e hizo que un  niño creyera en la navidad. 

                      Continuará...

 Autor: Arturo Lucas – Torres Olivares