Erase una vez un museo lleno de lámparas mágicas. 

Un día un niño emtró en el museo para estudiar los animales antiguos pero el problema era que vio solo lámparas que brillaban y dijo el niño:

    - ¡ En esa estantería falta una lámpara! 

El niño se extrañaba mucho, se dió la vuelta y vio al ladrón con una lámpara llena de polvo y dijo otra vez el niño: 

    - ¿ Por qué a cogido la lámpara más sucia? seguro porque es tonto, si fuera yo en su lugar cogería la más brillante,  pero puede que esa lámpara esté llena de mágia.

El niño fue corriendo  detrás del ladrón y lo al canzó y le cogió la lámpara, se la dio a la policía y el ladrón quedó detenido 10 años en la carcel. 

La policía estaba orgulloso del niño y decidió regalarle la lámpara, el niño la frotó y salió un mago, el mago le concedió tres deseos al día y vivió feliz para siempre.

                                                    FIN 

AUTORA: BEATRIZ SUSANA RETEGAN