Erase una vez en un pueblo pobre que lo gobernaba un astuto rey y lo poquito que tenían los ciudadanos de dinero se lo quitaba. Pero la reina tan amable y majestuosa tuvo una hermosa niña  que se llamaba Lucia.

   En una cabaña nació un hermoso niño que se llamaba Alejandro. Los dos niños  iban creciendo ,creciendo y creciendo.

 Un día Lucia salió del palacio y Alejandro también salió de la cabaña y se encontraron los dos niños en la orilla del río  y se miraron a los ojos y dijeron los dos a la vez:

 -Hola

 dijo Lucia:

 -¿Como te llamas?

 Contestó Alejandro:

  -Alejandro

 dijo Alejandro:

 -¿Y tú?

 -Lucia

-¡¡¡¡¡¡La princesa Lucia!!!!!! dijo Alejandro

 El joven muchacho se arrodilló  y dijo Lucia:

 -Por favor no te arrodilles ¿Por que todo el mundo tiene que tratarme así como si fuese una cosa tan importante?

 Y dijo Alejandro:

 Es que lo eres

 -No lo soy, Dijo Lucia:

 -Bueno ¿y que te trae por aquí?

 Exclamo Alejandro:

 Lucia y Alejandro hablaron y hablaron pero lo que los chicos no se daban cuenta era de que se oscurecía y los chicos estaban perdidos de noche. Nunca habían ido de noche por el bosque, corrieron corrieron y corrieron y dijo Alejandro:

-¡¡¡ALLI HAY LUZ!!!

Y dijo Lucia:

 -¡¡¡Es una cabaña!!! ¡¡¡Vamos!!!

Lucia y Alejandro fueron a esa extraña cabaña pero no era una cabaña era una patrulla de policías, venían a por la princesa y a por el muchacho, la princesa no se quería 

separar del joven muchacho y el muchacho no quería separarse de la hermosa muchacha. Ese amor era inseparable. Con el poco tiempo   que han estado juntos su corazón ha estado unido y cada vez se querían más y más.

       Al día siguiente, Lucia había decidido irse del palacio e ir a

por Alejandro. Era de noche y se salió del palacio pero aquella noche había bandidos y justamente se encontró con unos de ellos y se la llevaron.

Al día siguiente salió en las noticias que se había  escapado la princesa Lucia. En cuanto vio las noticias el joven Alejandro salió con su caballo en busca de Lucia.

Vio una cabaña a lo lejos, y pensó:

-Seguramente será la casa de algún aldeano voy a preguntar aver si ha visto alguna joven por los alrededores. Se acercó, llamo a la puerta, cual fue

su sorpresa cuando quien le abrió la puerta fue

precisamente la princesa Lucia.

Mirándola por encima parecía la princesa pero al

observarla atentamente se dio cuenta que tenia los ojos

verdes y ella los tenia color azabache, pasó a la cabaña

y al estar hablando con el impostor, y sin que se diera cuenta le cogió y le quito el disfraz y entonces empezó a preguntarle que donde tenia prisionera a la verdadera princesa Lucia, se enfadó y le dio un golpe y le dijo:

-Esta en el sótano

 Y Alejandro fue corriendo al sótano salió con Lucia y dijo Alejandro:

 -Te he  echado de menos

 y dijo Lucia:

-Y yo también

 Los dos enamorados se fueron al palacio y se casaron y vivieron felices y comieron perdices.

AUTORA: Rosario Ucendo Delgado.